Sentimientos que nunca se olvidan.

domingo

Pensar...

Pensar... pensar en cosas que ya han pasado y saber que no puedes volver hacia atrás y frustrarte, porque no puedes hacer otra cosa que eso, pensar. Esa palabra tan triste, y a la vez tan... halagadora, por una parte, te atrae todo aquello que has realizado en el día, en tu vida, y por otra ponerte a imaginar y preguntarte ¿quién estará pensando en ti?

En verdad, esa parte de la persona a la que te gustaría que lo hiciera es halagadora, porque piensas que es tu pareja que no esta a tu lado actualmente, la persona de la que estás enamorada, un familiar. Pero... la parte en la que se te viene a la cabeza todo aquello realizado, tus acciones, tus palabras, tus... mil maneras de decirlo y de pensar.

En esa parte en la que crees que has hecho algo mal, en la que crees no poder estar al lado de aquella persona a la que tanto quieres y sentirte torturado por algo que no sabes si vas a poder hacer, porque el tiempo no te lo permita. Esa parte en la que el mundo se desmorona antes tus pies y no poder hacer nada, en la que tu mismo te sientes solo, impotente, sin saber qué hacer porque no sabes como pararlo.

Pensar, a veces es como una tortura para aquellas personas que no han conseguido lo que querían, que se han lanzado a un mar para cruzar por el hasta la otra orilla, es difícil. Esas personas que quieren conseguir su sueño no piensan actúan y luego al cabo de un tiempo piensan ¿En qué lío me he metido? Esto no lo quería en mi futuro, quiero volver hacia atrás y no puedo. 

Las personas que le han pasado esto por un lado son valientes por querer conseguir sus objetivos, pues de algún modo llegarán a ellos y lo conseguirán, por otro lado, somos muy impacientes, porque no pensamos antes de actuar. Nos lanzamos sin quererlo, sin que no nos importe nuestro futuro, ese futuro que nos aguarda cuando nos lanzamos al mar.

Pensar es de aventureros, rectificar es de sabios y saber en lo que te has equivocado y en lo que te has convertido y asumirlo es de VALIENTES. El mundo está pensado para vosotros. 

¡¡Felicidades valientes, os admiro por querer vuestros objetivos sin pensar en nada, solo en la meta!!

sábado

Lagunas y dudas durante toda la vida.

 Muchas veces no sé ni quién soy ni cómo soy solamente porque dudo de mi misma, y sé que eso no está bien. Pero hay veces que no está demás, estar algo confundidos con nosotros mismos y no porque estemos dudando si no que queremos respuestas sobre lo que deseamos en el futuro. Un futuro que o está muy próximo o está muy lejano, dependiendo de la situación en la que te encuentres, esperando lo que te espera el día de mañana. 

Hay veces en el que no estamos preparados para seguir, un futuro en el que no estamos seguros de nosotros mismos. 


Yo me pregunto ¿cuándo dejaremos de dudar en nosotros mismos? ¿Cuándo acabe el mundo y no tengamos lugar en él? ¿Cuándo se agote el tiempo?Son preguntas demasiado sencillas o demasiado revoltosas, dependiendo de cómo lo quieras ver. 


Yo, sinceramente veo un futuro intermedio y que por muchas dudas que tenga siempre las voy a resolver a medida que vaya pasando el tiempo, ya sean andando por el sendero que queremos andar, o por ayuda de nuestro instinto, o ayuda de alguien que nos guíe. Pero también veo un futuro incierto, un mundo lleno de lagunas en nuestras cabezas que por mucho que andemos siempre las tendremos, siempre tendremos esas preguntas en la cabeza para poder saber quiénes somos y hoy yo me pregunto.


¿Quién soy yo y de dónde vengo? ¿A qué he venido? ¿Cuándo dejaré de estar insegura de mi misma?


Creo que esas preguntas nunca se resolverán y seguirán ahí aunque caminemos, y da igual la edad que tengamos que siempre tendremos esas cosas en la cabeza. Solo sé una cosa, que mi camino no se basa en las lagunas que tenga o en las preguntas que me haga sino, por algo mucho más difícil y costoso, pero a la vez muy reconfortante y cálido. Esa cosa es que por muchas soluciones tengamos que ir resolviendo, siempre estaremos en la misma situación de las preguntas y esas dudas, son las que nos forman como personas. Son esas cosas de las que nos regimos y sabemos quiénes somos. A veces las preguntas son buenas si queremos saber quiénes somos, ¿no creéis? Dudas que nos asustan, nos hace inseguros, son aquellas que nos hacen más fuertes y más inteligentes. Más seguros y más orgullosos de nosotros mismos. Dudas que hay que ir resolviendo si queremos alcanzar nuestro propio Olimpo de sabiduría y fortaleza. 


Estoy orgullosa de mis dudas y de poder resolverlas, ¿y tú?