Sentimientos que nunca se olvidan.

martes

Rompo mi silencio después de un año.


 Llevo 1 año ya sin escribir y, aunque suene a más de lo mismo y a lo de siempre, me quedo sin opciones para poder escribir. Mi problema ha sido no saber escucharme a mi misma.

Creo que la clave no es que me quede sin temas sobre los que opinar, lo que me ocurre es que pienso que pierdo la ilusión por no publicar nada (supongo que a todos nos ha pasado) pero imagino que esto ha sido debido todos los acontecimientos que han aterrizado en mi vida. Tengo la impresión de que tocado fondo y ahora de verdad.

He querido tener un tiempo para reflexionar sobre lo que realmente me gusta, lo que me mueve, lo que me hace sentir viva. He preferido hacer una gran pausa para analizar mis sueños, tener nuevas metas, pero sobre todo tener más fe en mi misma. Sí, amigos he tenido un tiempo en el que no estaba segura de mi y creo no estarlo todavía.

Cuando hablo de la confianza en mi persona, hablo en el mundo de las letras. Mundo en el que me he refugiado siempre que he tenido un problema en vez de enfrentarlo, creo que por eso no tengo tantas opciones sobre los que argumentar y exponer. He necesitado tener mi pequeño huevo, en el que crear mi nuevo universo. Un lugar donde nadie me abandone, donde todo sea bueno y cálido (supongo que nos ha pasado a algunos en momentos difíciles).

Ahora después de tanto tiempo, he comprendido que no es solo un mundo, es un sentimiento. El que hace que esté alegre o triste, que me dé cuenta de lo que realmente vale la pena y lo que hace que me intoxique.  Esto ha sido una reflexión a lo grande, descubriendo que, esto es lo que más anhelo en la vida, LA ESCRITURA.

Uno de los problemas que he tenido ha sido un conflicto dentro de mí, no tenía ganas de salir, no quería ver a nadie, ni siquiera escribir. No he tenido fuerzas para nada, hablando mal y pronto. Ha sido un momento en el que pensé en renunciar a esto porque como mencioné antes, me perdí en mi misma.

Creeréis que es una tontería, pero tanto los problemas internos como los exteriores han hecho que acabara de esta forma. También ha influido que he querido mirar más por el vecino que por mí, olvidándome que a veces yo también soy importante y esa es la primera regla.

No me quiero extender más en este post, espero que me entendáis, que me aconsejéis y me ayudéis a salir de este pequeño pozo.

PD: No quería irme sin antes deciros dos cosas; la primera, aunque suene a lo de siempre, quiero pedir disculpas sabiendo que vosotros sois los más importantes. La segunda es que quiero agradecer todo lo que me aportáis de una manera u otra.

Gracias por todo, pequeños locos y locas.

1 comentario:

  1. Tienes que confiar en ti misma porque sí y porque vales mucho!! Sigue escribiendo y llegarás lejos

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